El tortuoso proceso contra Martín del Campo, otro hito brutal del sistema de justicia en el DF

Publicado en Noticias 2011

Luego de un «proceso notoriamente viciado», Martín del Campo fue condenado en 1993 a 50 años de prisión por el asesinato de su hermana y su cuñado. Casi diez años después, en 2002, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tomó su caso, concluyendo que «fue sometido a tortura y otros tratos crueles e inhumanos por parte de policías judiciales para auto incriminarse».

Ese mismo año, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal [CDHDF] emitió la Recomendación 13/2002, exhortando a la Procuraduría General de Justicia del DF a «reabrir una investigación para determinar si fue torturado» y considerar los resultados «en caso de que la víctima interpusiera el incidente de reconocimiento de inocencia».

Martín interpuso dicho recurso y ahora, tras más de 18 años de estar preso, la Séptima Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal revisó su caso y resolvió negar el reconocimiento de inocencia.

La CDHDF informó a través de un comunicado [octubre 26, 2011] que aunque respeta tal decisión, la considera lamentable, pues «aunque este organismo no se pronuncia sobre la inocencia o culpabilidad de las personas procesadas, es importante enfatizar que el señor Martín del Campo fue víctima de violaciones graves al debido proceso».

Detalla que dichas violaciones «iniciaron con su detención arbitraria, incomunicación y tortura, seguidas de las deficiencias en el resguardo de la escena del delito, la cadena de custodia y la consideración de pruebas periciales exculpatorias».

También refiere la presión de los activistas Isabel Miranda de Wallace y Alejandro Martí para imponer un «discurso engañoso que justifica el uso de la mano dura y el endurecimiento de las penas», echando mano de una argumentación que «es maniquea y busca fortalecer la visión de quienes son partidarios de que la lucha contra la delincuencia justifica cualquier medio, incluso las violaciones a los derechos fundamentales».

Consulte: